Manual del buen bebedor de cerveza (Parte II)

Publicado el día 16 de Abril del 2015, Por @MxSoHo

En una entrada anterior les contamos acerca de tipos de cerveza, ahora toca hablar de la diversidad de vasos y cuál conviene usar según si beberás una ale, una lager o una blanca.

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Los aceites del lúpulo, así como el alcohol, el aceite de fusel (generado a la hora de fermentar a temperaturas altas, con pH bajos, y levadura limitada), los ésteres de sabor a fruta, las especias y demás ingredientes con que se produce una cerveza se realzan a la hora de servirla. Por eso es tan importante la espuma y el vaso en que tu bebida sea servida. Pero, por ningún motivo, puedes usar uno solo para saborear esa variedad de cervezas que has coleccionado.

 

MANUAL DEL BUEN BEBEDOR DE CERVEZA (PARTE UNO)

FIEBRE POR LA CERVEZA

Estas copas anchas, grandes y de paredes gruesas están pensadas para soportar una espuma de 2cm por encima del borde, para mantener la vida de las burbujas y disfrutar el aroma y color de tu bebida. Se recomienda para las cervezas tipo Ale y de sabor más intenso.

Se trata de una copa alargada, estrecha en el cuello y tan ancha de la base como de la boca. En ésta el líquido tardará más tiempo en perder su temperatura y favorecerá la formación de burbujas y la concentración de sabores. Es ideal para las cervezas con cuerpo y espuma cremosa, como las Ale, las de frutas o las bière de garde.

Este vaso es alargado y sin curvas. Es perfecto para las cervezas más delicadas y aromáticas, como las Lager, ya que su formato angosto permite amplificar los matices de la malta y del lúpulo; además, facilita la formación de espuma. 

Es ancho de la parte superior y su tamaño disminuye hacia la base hasta tener una forma cónica. Gracias a su forma, mantiene la carbonatación y retiene la espuma, a la vez que destacará el brillo de tu bebida. Úsalo para beber cervezas cristalinas.

Es alargado y dibuja una curva –también larga– por la mitad: más estrecho en el fondo y más ancho en la boca. Es el mejor para beber una cerveza de trigo –blanca–, pues su tamaño le dará a tu bebida un buen volumen de espuma, y disparará los aromas a banana y fenólicos propios del estilo. Sus paredes finas te permitirán admirar el color.

También conocida como la unidad de medida del volumen de los líquidos en Inglaterra, que equivale a poco más de medio litro, este nombre corresponde a un vaso de formato clásico que favorece la formación de espuma y permite apreciar el color y el olor de tu trago.

Su forma larga y estrecha, hasta alcanzar un formato triangular, garantiza la permanencia de la carbonatación, el disfrute de las cervezas afrutadas y gaseosas e intensifica el aroma.

  1. Recuerda que el cítrico mata la espuma.
  2. Usa la jarra solo para cervezas suaves, refrescantes, livianas y con poco deje de sabor.
  3. Bebe cerveza clara con ensaladas y pescados, cerveza oscura con carnes rojas y cerveza regional con la comida típica del lugar.
  4. Marida tu cerveza acaramelada, achocolatada y con toques de sabor a café con algún alimento ahumado.
  5. Prefiere las bebidas con mucho lúpulo a la hora de comer algo grasoso.
  6. Las cervezas dulces se llevan mejor con los aperitivos.