Ir
OnePlus dos semanas después
Soho Mexico

Después de jugar un poco con el prometedor OnePlus One, estas son mis conclusiones:

Una quincena ha pasado desde que por fin puse mis manos en el OnePlus (ya he escrito un par de veces sobre el cotizado equipo en este blog) y, tengo que decirlo, es todo lo que había esperado, y un poco más.

No he impreso alguna de las fotos disparadas con este equipo, pero tampoco lo hice nunca con el iPhone; por ahora, la resolución en mi gigantesca pantalla de 5.5 pulgadas luce de maravilla.

Los primeros dos días sentía que cargaba una tablet conmigo a todos lados, incluso me daba la impresión de que me veía ridículo con semejante aparato a la altura de mi oído. Con los días, me he acostumbrado al tamaño y ahora, cuándo utilizo un iPhone 5 o anterior, siento que no tengo suficiente espacio. No sé si seré capaz de regresar a 4 pulgadas, aunque tampoco creo estar dispuesto a una de mayor tamaño.

Otro agradable detalle viene en la fabricación del equipo. La textura de la parte trasera tiene un acabado que no da la impresión de que el teléfono se resbalará de mis manos. No es áspero, ni pulido, es como si fuera terciopelo rígido, y se siente de maravilla en la mano.

En cuanto al sistema operativo, aún no termino de dominar el Cyanogen con el que viene cargado el equipo, pero después de pocos minutos de uso ya estaba adaptado a los nuevos gestos y movimientos. De hecho, eso se lo puedo agradecer al Apple, ya que en sus últimas 3 actualizaciones hicieron que el iOS se pareciera cada vez más a Android.

Finalmente, lo que más feliz me tiene es la batería. Sé que son pocos días y que era la misma situación con cualquier otro teléfono nuevo. Pero, algo me dice que esta poderosa batería de 3100 mAh aguantará más tiempo que el que tardo en terminar de pensar las palabras. Hasta ahora, con uso activo, resiste 36 horas aproximadamente.

Hasta ahora, la única queja que tengo se relaciona con el cable para cargarlo, que es muy corto. No deja de ser sorprendente el diseño: un cable plano, color rojo con las terminaciones en blanco que no se siente frágil. En cuanto a la extensión, eso se puede solucionar fácilmente comprando otro ?la gran ventaja, los cables USB genéricos son mucho más accesibles que los de un iPhone?.

Es un hecho, no cuento con las miradas de asombro de quien saca un iPhone 6 recién desempacado, pero la respuesta ha sido positiva. Es un equipo que intriga, que responde y, sobre todo, que no cuesta las joyas de la corona.

relacionadas SOHO
Comenta esta nota