Razones por las que soy un rockstar: Cristian Castro

Publicado el día 29 de Julio del 2015, Por Cristian Castro

El cantante tiene la actitud de pocos en la escena de la música nacional. En una muestra de sobrada honestidad, narra para SoHo lo que lo hace un auténtico rockstar mexicano.

Aqui va un banner...
1. Porque soy el rey de Twitter (tengo más de 200 mil followers y contando)
 
Estoy en un momento de mi vida en el que debo hacer lo que yo quiera. En Twitter puedo provocar. ¿Para qué más se puede usar?, te tienes que divertir, no puede ser sólo informativo o para caerle bien a la gente, qué flojera, ¿no? No puedo estar sólo tuiteando las fechas donde me voy a presentar. No, el Twitter es para divertirse, y se lo toman súper a pecho. Trato de ser irreverente, bueno, dulce, cínico, informativo; si veo algo de la naturaleza que me llama la atención, pues lo subo; si me causa gracia algo, lo pongo. 
 
No puedo quedar bien con todos mis fans ni con los niños, no por eso voy a dejar de poner mi foto del masaje saiote, del saiotito, que estaba bastante buena, la verdad. A mí me divirtió, por qué no la voy a compartir. Me parece simpático que la gente hable tanto de mí. Si esa es la tendencia porque mis padres son Manuel 'El loco' Valdés y Verónica Castro o porque ya traigo cosas arrastrando desde niño, me parece que está bien, lo acepto, aunque quita el foco de la música. Si se hablara de las canciones solamente, si se olvidaran de la onda personal, claro que pago el precio que sea. Lo que yo quiero es que conozcan mi trabajo, no mi personalidad, que puede llegar a ser de mierda, horrorosa, pero no mi canto. Eso sí, reconozco que no tengo la mejor personalidad: en lugar de ayudarme, me perjudico. Es un juego, pero no lo disfruto.
 
2. Porque soy (o me gustaría ser) la vanguardia del rock mexicano
 
El primer disco de mi grupo La esfinge se llama El cantar de la muerte. Seguramente ya escucharon el sencillo Purgatorio, que es un metal pop, porque no quise llegar a gritar de buenas a primeras, es una transición para el público que me sigue como baladista y que va a escuchar mi otro proyecto. No canto tan diferente, me pueden reconocer y eso me interesaba. Ya el segundo disco lo haré más rasposo y estruendoso. De este primero recomiendo mucho los temas Fantasmas y Vístete de negro
 
He pensado en un seudónimo, no sé, estoy entre tres: uno es el Iron Chicken (porque la gente me identifica como el Gallito feliz), el otro Warwick Windsor, tipo vikingo, y el último Uriel, porque me gustan los ángeles y esa onda fantástica, pero está medio gay. Espero que yo pueda alzar una nueva ola rockera en México, me gustaría tener la nueva vanguardia del rock. El sonido es fresco, un buen ejemplo de lo que podemos hacer los mexicanos. 
 
Me gustaría que me siguieran otras bandas, creo que estamos un poco decadentes en cuanto al rock nacional, no le estamos pegando realmente al rock; hay fusiones, pero no rock. Me gustaría ser parte de lo nuevo. Este disco debió haber salido hace dos décadas; Purgatorio es una canción que compuse a los 13 ó 14 años. El mundo del metal es más poético, los juegos de palabras son más locos, porque no tienen que significar nada.
 
3. Porque soy adicto a las mujeres (sin más) 
 
Las mujeres son un vicio tremendo, el único que tengo, pero el más fuerte. Estoy enviciadísimo con los besos, es todo lo que busco en la vida. Materializarlo, desnudarme con la mujer, el encuentro casual, loco, riquísimo; acariciar sus piernas, su olor; desde chiquito siempre me han llamado la atención, por eso me imagino muchas situaciones románticas. De niño yo ya me sentía herido, como José José, y eso que no me había enamorado. 
 
Soy rockstar con la mujer, y soy de cuidado porque me voy a los table dance. También te enamoras de prostitutas, cómo no, pero profundamente, es increíble, lo mismo de una decente o de una preparada. Una prostituta trae un rollo padre, no sé, loco, está media caída, triste, eso me atrae, porque no siente nada. 
 
La mala me encanta. Me meto con la mala feliz, me meto con la buena, feliz. Si me va a hacer pedazos, me aviento, si me va a hacer feliz, me aviento. Si me va a quitar el dinero, me meto más. El chiste es que te quiten algo. El dinero es para que te lo quiten las mujeres. El sexo es buenísimo, es superpadre, bueno para la salud, y quien diga lo contrario está mal; tener mucho sexo es lo máximo. Yo tengo el vicio del sexo y lo acepto, autodiagnosticado.
 
Y no es de hoy, yo estaba firme desde que tenía seis años, con la muchacha de mi casa, la agarraba. "Ya, pinche chamaco", me decía. Pobrecita. Siempre pensaba en sexo, veía puras piernotas; eran mediados de los años setenta, era supersexual todo el mundo.
 
Soy baladista desde siempre, pero el más irreverente, con esa vena rockera, eso es lo que me hace ser cínico, un poco valemadrista. Me gusta ser directo, digo las cosas para mí, no para el gran público. Si no estaría muy mal; ya pasé esa etapa en la que sólo quería vender discos.