Ir
Blogger
Deli(b)rios
Julia Santibáñez @Danioska
En torno a las excentricidades del Cardenal Pirelli
Julia Santibáñez @Danioska

"Uno de los escritores más originales, extraños y regocijantes de nuestro siglo" según Sergio Pitol es el autor de este libro colmado de seres libertinos que se saludan en noches que incuban la fiebre y despiertan la voluptuosidad. Ahora editado por Conaculta y la Universidad Veracruzana.

Me encantan los libros "raros", las joyas que unos pocos disfrutan en un golpe de suerte. Supongo que hay algo de esnobismo en sentirse parte de un pequeño grupo de iniciados. No importa, asumo que me ha vuelto a pasar al encontrarme una de esas novelas de las que no había oído nunca hablar. Se llama En torno a las excentricidades del Cardenal Pirelli, es del británico Ronald Firbank (tampoco me suena) y fue publicada en 1926, pocos meses después de la muerte del autor a quien Sergio Pitol llama "uno de los escritores más originales, extraños y regocijantes de nuestro siglo".



En sus páginas cobran vida seres libertinos, vestidos con lujo y exceso, que se pasean con naturalidad por la iglesia, el teatro y la plaza de toros, portándose igual en todos (¿de veras son espacios diferentes?). Dandies, mujeres devotas pero no tanto, perros bautizados, bailarines de iglesia, donjuanes y muchachitos deliciosos, alumnas del convento de la Inmaculada Concepción ("esa escuela de putas") y el protagónico Cardenal Pirelli, quien debe tomar una decisión, se saludan en noches que incuban la fiebre y despiertan la voluptuosidad. La novela los entreteje en una parodia riquísima que se apoya en una prosa llena de acentos. El humor abierto y en doble sentido vibra en cada escena, por ejemplo, a partir de personajes como Madame Always, Don Mejillas de Manzana y Madame Poco. Los muchos registros de la novela son realmente geniales.



La leo en la edición publicada recientemente por Conaculta y la Universidad Veracruzana, dentro de la espléndida colección Sergio Pitol Traductor. El texto en español no tiene pierde, como es de esperarse, pero me choca encontrarle muchas erratas. Ojalá los editores le pongan más ganas al cuidado de la edición si tienen que hacer otro tiro.


Aquí dejo un pasaje que, espero, abra el apetito para leerla:



"El Cardenal Pirelli procedió al cambio de vestimenta; se puso una creación de crepé escarlata, cubierta por encajes, bautizada 'Exilio de verano', lo que decididamente le hizo sentir menos deprimido. '¡Madrid sobre el Manzanaaares!', vociferó en tanto que veía aparecer a lo lejos la diligencia de Sodré. A menudo viajaba en ella Frasquito, el cartero, un mozalbete moreno, muy dado a pasar los días en el bosque acompañado de un fusil y una guitarra. [...] ¿Era acaso todo vanidad? Las nítidas estrellas, la espectral inclinación de las torres y esa mitra, ese anillo enjoyado, las manos temblorosas, los dulces reflejos de colores, la blancura de los narcisos, y aquel rojo dorado. ¿Sería todo eso tan sólo vanidad?".

relacionadas SOHO
Comenta esta nota