La fugacidad de Ian Curtis

Publicado el día 15 de Julio del 2015, Por @mxsoho

El líder de Joy Division murió el 18 de mayo de 1980, éste es un homenaje a 35 años del mundo sin su espectral voz acompañando al bajo de Peter Hook y a la guitarra de Bernard Sumner.

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Sombrío y violento son las palabras con las cualquiera que lo escuchara cantando Shadowplay (o cualquier otra de su corto repertorio) definiría a Ian Curtis. Nació en Manchester el 15 de julio de 1956, pero se crió en Hurdsfield. Fue hijo de Kevin y Doreen Curtis. Lo que explica que su segundo nombre fuera Kevin. Durante 20 años se convirtió en apasionado seguidor de David Bowie, Lou Reed, Iggy Pop, William Borroughs, Antonin Artaud y Franz Kafka.

Debieron pasar 20 años para que el mundo pudiera escuchar su voz, alternándose con el bajo de Peter Hook y la guitarra de Bernard Sumner, a quienes conoció en un concierto de los Sex Pistols. En principio fundaron Warsaw, banda que fue bautizada con ese hombre en homenaje a la canción Warszawa de David Bowie. 

 

El primer disco que lanzaron estos tres músicos se llamó Warsaw, fue grabado en mayo de 1978. Incluye 11 tracks, cuatro de ellos (Warsaw, No Love Lost, Leaders of Men, Failures), después formaron parte de An Ideal for Living, el EP debut de Joy Division, con el que la primera dejó de existir. Esto ocurrió en enero de 1978. Curtis fue el autor de las desoladoras letras que siempre caracterizaron a la banda.

En enero de 1979, Ian fue diagnosticado con epilepsia. A pesar de que sus ataques variaban en frecuencia e intensidad, esta enfermedad siempre estuvo presente. Ian debía medicarse regularmente, con fórmulas que le generaban cambios de humor extremos. Durante sus presentaciones debía evitar la iluminación estroboscópica. Fue su experiencia con esta enfermedad la que lo inspiró a escribir She's Lost Control. Se ha mencionado que el vocalista evocaría estos espasmos en sus presentaciones en vivo.

Con Ian Curtis, Joy Division solo realizó dos discos de estudio: Unknown Pleasures (1979) y Closer (1980). El primero fue grabado bajo la productora The Factory de Tony Wilson, entre el 1 y 17 de abril de 1979, en los Strawberry Studios, contó con la producción de Martin Hannett y presentó en su portada 100 ondas de radio sucesivas del púlsar PSR B1919+21.

El último concierto de Curtis ocurrió el mismo mes en que murió.

 

Nueve meses antes de su muerte, Ian Curtis conoció a Annik Honoré, una joven belga de clase media que amaba la música de Patti Smith y trabajaba para el fanzine En Attendant. El romance comenzó tras una entrevista. Se ha reportado que fue el divorcio de Ian y Deborah (además de su adicción a ciertos fármacos) lo que lo llevo al suicidio: Se colgó en la cocina de la casa que habitaba con su familia, mientras escuchaba el disco The Idiot de Iggy Pop.

 

Sus cenizas se encuentran en Macclesfield, bajo una lápida en la que puede leerse la frase: Love will tear us apart. 

El segundo álbum de Joy Division fue lanzado un par de meses después del suicidio del cantante. Las canciones (invadidas de sintetizadores y efectos de estudio) fueron compuestas por Ian Curtis, Peter Hook, Stephen Morris y Bernard Sumner.  

Quince años después de su muerte, Deborah Curtis (con quien el cantante se casó el 23 de agosto de 1975 y con quien tuvo una hija: Natalie) publicó la biografía oficial de Ian: Touching from a distance: Ian Curtis and Joy Division. El libro inspiró a la filmación de la cinta Control, dirigida por Anton Corbijn y protagonizada por Sam Riley.

En 2014 se publicó el libro So This is Permanence: Joy Division Lyrics and Notebooks, editado por Jon Savage, con prólogo de Deborah Curtis. Éste incluye los escritos personales del compositor, intercalados con páginas inéditas de cuadernos de Ian.